"ASÍ COMO EL HABLAR IMPRUDENTE CONDUCE AL ERROR,
TAMBIÉN EL SILENCIO IMPRUDENTE DEJA EN EL ERROR A LOS QUE TENDRÍAN QUE SER INSTRUÍDOS"
(Papa San Gregorio Magno - Regla Pastoral, II, 4).
Como ya tengo más de 38 años de práctica continua entre TSD Mu Duk Kwan, SBD Mu Duk Kwan y TSD Mi Guk Kwan, con 32 años como Dan y más de 20 años como Kodanja, entiendo que no debo mantener "un silencio imprudente" sobre lo que he aprendido, sino tratar de colaborar para que cada vez más gente conozca y aprecie todo lo que hay de valioso en TSD.

viernes, 27 de agosto de 2010

RECONOCIENDO A LA GENTE HOSTIL

Por el Oficial Jim Wagner (miembro de la Policía de California, entrenador de fuerzas de seguridad y grupos militares). Traducido de la revista “BLACK BELT” (VOL.38,Nro.1, ENERO 2000) por SBN Ricardo A. Longinotti

A pesar de que Ud. nunca podrá predecir con 100% de seguridad lo que va a hacer otra persona, Ud. puede prepararse a sí mismo para la mayoría de los posibles escenarios de ataques, buscando y evaluando los detalles que puedan indicar un ataque inminente. La mayoría de los agresores telegrafían sus intenciones por gestos o por la postura de su cuerpo. Para tomar ventaja de este hecho, Ud. debe estar atento a esos indicadores de peligro, y estar listo para actuar antes de que el agresor tengan la oportunidad de atacarlo.
Una ventaja que los reclutas de las fuerzas de seguridad tienen sobre la mayoría de los artistas marciales civiles proviene de los estudios obligatorios que ellos hacen de Observación Sicológica. Este estudio los ayuda a reconocer señales y intenciones, como también los ayuda a desarrollar habilidades de comunicación que les permitirán evitar que una situación potencialmente violenta desemboque en un conflicto. A través de clases teóricas y entrenamientos en escenarios reales, los reclutas aprenden a interpretar las intenciones de una persona en base al lenguaje corporal y gestual. Luego de graduarse, esos reclutas se verán expuestos repetidamente a la violencia, proveniente de todo tipo de personas.
Desgraciadamente, el practicante civil de artes marciales recibe usualmente muy poca instrucción acerca de lo que hay que ver antes de entrar en una pelea. La mayoría de los ataques practicados en el Doyang (lugar de práctica) resultan bastante estériles, ya que el saludo, la toma de posición y el tiempo de preparación mental previos al ataque no ponen al estudiante en una situación mental equivalente a la que tendrá que enfrentar antes de un ataque real.

LA NECESIDAD DE “LEER” LA SITUACIÓN

Para ganar el elemento sorpresa, Ud. debe saber cuando golpear a su oponente. Sin embargo, en la vida real, muchas situaciones no le darán el tiempo para pensar y/o prepararse mentalmente para la pelea. Un ejemplo: Ud. está sentado en un restaurante, pensando en sus propios asuntos, mientras que el hombre de la mesa de al lado se pone grosero y agresivo. Él se para de pronto frente a Ud. y dice: ¿Qué estás mirando? ¿Tenés algún problema?.
En ese punto, la situación puede desembocar en varios caminos. Puede no terminar en una pelea, pero definitivamente las campanas de alarma suenan alto y fuerte dentro de su cabeza. Ud. no puede sencillamente saltar de su silla, ponerse en guardia y esperar a que lo ataquen. Ud. debe leer los signos que le permitan predecir las acciones de su posible oponente. Una pelea podría realmente ser el final de su camino, pero Ud. no puede aporrear a una persona sencillamente porque sea grosero. Para estar legalmente justificado al defenderse, el agresor debe haber realmente intentado lastimarlo y tener la posibilidad de hacerlo, o debe haber habido realmente un contacto físico. También puede ser que Ud. tema por su seguridad o la de otra persona. Pero pegarle a un borracho que está tan intoxicado que no podría pegarle aunque quisiera, no es justificable ante la ley.

FACTORES VERBALES

Se dice muchas veces: “No es lo que Ud. dice, sino cómo lo dice”
Esto significa que la manera de hablar de una persona usualmente (no siempre) revela sus emociones. Tenga en cuenta lo siguiente:
* Voz alta y/o aguda: una persona agresiva muchas veces levanta
el tono y/o volumen de su voz antes de atacar. Esto es muy común en una persona intoxicada o enfurecida.
* Amenazas: si una persona lo amenaza, hay muchas chances de que realmente lo ataque. La intención de la amenaza es intimidarlo para que Ud. acepte lo que él quiere. (Nota del traductor: al no lograr intimidarlo, puede pasar a la acción; el refrán “perro que ladra no muerde” muchas veces no se cumple).
* Frases o comentarios inusuales: una persona cuyos pensamientos están desorganizados o confusos, o que “oye voces” puede estar mentalmente enferma. Desde ya que esa persona puede no ser violenta o no tener inclinaciones criminales, pero su comportamiento es impredecible. El mejor curso de acción es hablarle con calma y tratar de no demostrarle miedo. Aunque Ud. crea que la situación está controlada, tenga en mente que una persona mentalmente enferma puede actuar violentamente sin previo aviso o provocación.
* Depresión: si una persona está severamente deprimida y habla de suicidarse o de dañar a otras personas, debe ser considerada extremadamente peligrosa. Los oficiales de policía tiene un dicho: “Suicida usualmente significa homicida” (N.del T: un suicida puede ver en Ud. un obstáculo para sus intenciones, y atacarlo para así poder matarse).

FACTORES NO-VERBALES

También el lenguaje corporal nos puede revelar la próxima acción de una persona. Los siguientes indicadores le pueden dar a Ud. un aviso previo de la inminencia del ataque:
* Respiración rápida: cuando una persona entra mentalmente en modo “pelear o escapar”, su respiración cambia. Detectar un profundo cambio en el modo o ritmo de respiración de una persona es una alarma de posible ataque.
* Rostro que cambia: una persona que se está enojando o violen-tando puede tener la cara o las orejas enrojecidas.
* Mirada fija: una persona que le “clava” la mirada o lo mira con ojos muy abiertos puede estar preparando un ataque.
* Cuerpo rígido: antes de un conflicto físico, el cuerpo humano se prepara internamente y muchas veces tiende a ponerse mas rígido. En un conflicto real de vida o muerte, muy pocas personas se encuentran tan relajadas como en las prácticas de gimnasio.
* Temblores, manos crispadas, puños apretados: una persona puede mostrarse nerviosa antes de atacar. Una mano crispada o un puño apretado puede ser el único signo de alarma que Ud. perciba. Durante la última pelea en la calle que tuve, el sospechoso actuaba como si fuera a acatar mi orden de sentarse en el cordón de la acera. Mientras se inclinaba para sentarse, el sospechoso dudó y apretó su puño izquierdo dos veces. Ese fue el único indicio que tuve del ataque. Retrocedí y saqué mi spray de pimienta. Un segundo después, el hombre de 100kgs y 1,85m lanzaba un tremendo swing hacia mí.
* Indecisión: una persona que no está segura de su próximo movimiento puede verse dudosa o indecisa. Por ejemplo, un ladrón podría actuar así ante Ud. si justo en ese momento decide lastimarlo apenas obtenga su dinero. En mi trabajo en las calles, he encontrado muchas personas que se veían completamente relajadas, y al acercarme para ver si tenían drogas o armas, reaccionaban bruscamente y comenzaban a pelear.
* Actitud irracional: cualquier persona que muestre actitudes extremas como histeria, pánico, o que se vea trastornado o colérico siempre debe ser considerado como un peligro potencial.
* Intoxicación: la mayoría de las peleas que he visto ocurrieron con sujetos que habían abusado de las drogas o del alcohol. Si Ud. ha estado en contacto con ese tipo de gente durante un tiempo, se dará cuenta inmediatamente si están intoxicados. Como la mayoría de los ciudadanos honestos que practican artes marciales no están en contacto con ese ambiente, podrían no ver las señales de peligro.
En general se puede detectar si una persona está intoxicada mirando sus ojos: el uso de la heroína achica las pupilas, mientras que el uso de cocaína las agranda. Una persona bajo la influencia de alucinógenos tendrá una mirada distante, aún cuando esté corriendo desnudo mientras ve y oye cosas que realmente no están allí. En otros casos, la persona puede tener una mirada furiosa y presenta una fuerza sobrehumana. Todos ellos son impredecibles.
* Apariencia: muchas personas dicen que no se debe juzgar a nadie por su aspecto; sin embargo, Ud. puede obtener muchos datos valiosos del aspecto que presenta una persona. Hay un dicho en las fuerzas de policía: “Si te ves como un pato, caminas como un pato y hablas como un pato, probablemente seas un pato”. Siempre me ha causado gracia que al acercarme a un pandillero que obviamente está vestido según el código de la pandilla, tatuaje y todo lo demás, esta persona se queje diciendo: “¿Por qué me acosa?”. Es como si él llevara un gran cartel que dice “soy un pandillero”. En el sur de California, si yo veo tatuajes de prisión en el cuerpo de una persona, una bandera roja inmediatamente ondea frente a mí. ¿Por qué?, porque usualmente, las personas que van a prisión pertenecen a pandillas o bandas delictivas, o están involucrados en alguna actividad criminal. Esto puede no ser cierto alguna vez, pero tratándose de mi seguridad, prefiero no confiarme.

ENTRENAMIENTO EN ESCENARIOS REALES

Una cosa que me impresiona de los entrenamientos de las fuerzas militares y de seguridad, y que falta en la mayoría de los cursos civiles de artes marciales, es el entrenamiento en escenarios que imitan los escenarios reales de conflicto. Como entrenador de militares y fuerzas de seguridad, muy pocas veces hago que los estudiantes se coloquen uno frente al otro y comiencen a pelear. En vez de ello, prefiero armar escenarios realistas que incluyan los factores verbales y no-verbales que preceden al comienzo de la pelea. Y para lograr que los estudiantes aprendan a juzgar apropiadamente, me aseguro que a veces el enfrentamiento no termina en pelea, sino que al hablar la situación se resuelve.
La próxima vez que Ud. entrene, no sólo suba al ring o área de combate y comience a pelear. Tómese un pequeño tiempo extra y “construya” una razón para pelear. Ud. y su compañero deben usar algunos de los signos de peligro detallados mas arriba, y actuar según esos signos, reaccionando ante ellos antes de comenzar a pelear. Aún cuando Ud. tenga puesto un protector bucal, podrá hablar lo suficiente para crear un escenario mas realista. Aquí tiene algunos ejemplos:
* un escenario de violación, dónde un hombre trata de convencer a una mujer para tener relaciones sexuales, y tiene avances cada vez mas agresivos.
* un escenario de robo, dónde un asaltante armado se aproxima desde atrás y demanda dinero, entonces trata de apuñalar al defensor mientras éste está sacando su cartera.
* un escenario de lucha, dónde un agresor enloque- cido por las drogas ataca a un estudiante revoleando un bate plástico de base-ball.

Las posibilidades son infinitas, pero todas siguen la misma idea base. Mejorar su habilidad para responder en esas situaciones es sólo cuestión de un poco de planeamiento e imaginación.

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